TÉCNICAS DE VECTORIZACIÓN FACIAL: DE LA ARQUITECTURA A LA MEDICINA ESTÉTICA

Cómo un puente atirantado puede inspirar una técnica de rejuvenecimiento facial

El proceso de envejecimiento comienza con los primeros signos de flaccidez a partir de los 30 años de edad, antes incluso de la aparición de las primeras arrugas.  La gravedad produce un vector negativo sobre el tejido facial y los rasgos empiezan a invertirse: si una cara joven tiene pómulos marcados y una mandíbula fina, con el óvalo facial marcado, una cara madura pierde volumen en los pómulos y gana volumen en el tercio inferior. Por eso decimos que una cara joven tiene forma de “V” y una cara madura tiene forma de “V invertida”.

La vectorización cutánea es una técnica reciente para trabajar la piel con vectores de fuerza positiva que compensan el vector negativo de la gravedad, recuperando de esta manera el “efecto V” de una cara joven. Para ello utilizamos unas infiltraciones de hidroxiapatita de calcio (Radiesse®), un material totalmente seguro que estimula las líneas de tensión para realzar el tejido facial.

En mi trabajo de investigación (que hoy presento en el 29º Congreso nacional de SEME) realizo un concienzudo estudio sobre el rejuvenecimiento facial utilizando conceptos físicos similares a los planteados en las grandes construcciones, especialmente los puentes atirantados, ya que comparo mi trabajo con el conocido puente atirantado de Talavera, donde el trabajo de ingeniería pone de relieve la importancia de los cables tensores para la buena ejecución y sostenimiento de la obra.

Medicina Estética de vanguardia, resultados elegantes y naturales. La vectorización cutánea es una nueva forma de entender la estética facial.

 

Dr. Eduardo de Frutos



Boletín de Noticias

Suscríbase a nuestro newsletter y permanezca informado.

Nombre
Dirección Email
Política de Privacidad