NUEVAS TENDENCIAS EN REJUVENECIMIENTO FACIAL… ¿CÓMO SACAR EL MEJOR PARTIDO A TU BELLEZA NATURAL?

Presentamos la «técnica de 4 puntos» (4 points technique)

¿Nunca te has planteado qué puedes hacer por tu piel para mejorar su hidratación y conseguir un aspecto más saludable? Seguro que alguna vez has pensado cómo realzar tu belleza de una forma totalmente natural, con técnicas eficaces y seguras que realcen tus rasgos. La Medicina Estética actual se basa en técnicas personalizadas para cada paciente, que te permiten lucir la mejor versión de tu belleza natural.

Ya no se llevan las caras planchadas e inexpresivas, ni aquellos labios exagerados que algunas actrices de los 90 pusieron tan de moda en todo el mundo. En Kalos Medicina Estética, hemos convertido tu belleza en nuestra razón de ser y es nuestro empeño conseguir nuevas técnicas para realzar tu belleza natural, para ayudarte a ser la mejor versión de ti misma.

 

El proceso de envejecimiento facial

El envejecimiento humano es el conjunto de modificaciones anatómicas y funcionales que aparecen como consecuencia del paso del tiempo. Supone una disminución de la capacidad de adaptación en cada uno de los órganos, aparatos y sistemas, así como de la capacidad de respuesta a los agentes lesivos. Influyen muchos factores endógenos y exógenos, que a su vez afectan a una multitud de órganos y tejidos que se desgastan progresivamente:

-La piel: la pérdida progresiva de colágeno y ácido hialurónico es probablemente uno de los factores más importantes en el envejecimiento progresivo del cutis (la piel facial). El colágeno sano forma un mallado tridimensional en la capa media de la piel, mientras que el ácido hialurónico se distribuye por la sustancia fundamental para aportar el grado adecuado de hidratación tisular. La pérdida progresiva de su hidratación y del efecto tensor del colágeno produce que la piel quede más flácida y fina, con ese aspecto que coloquialmente llamamos “ajado” (arruguitas finas difusas y aspecto opaco y deshidratado).

-El tejido graso: la mayor parte del volumen interno que le da la forma a nuestra cara está formado por tejido graso, dividido en varios compartimentos que pierden tamaño progresivamente, mientras sus tabiques de sujeción se hacen más laxos. Esto explica el enorme éxito que tuvieron hace años, como técnicas de rejuvenecimiento facial, determinadas técnicas de rellenos faciales.

Músculos: el uso continuado de los músculos miméticos de la cara (los responsables de la expresión facial) termina produciendo un aumento del tono en reposo de dichos músculos, lo cual da lugar a las llamadas “arrugas de expresión”. El tratamiento que proponemos para este tipo de arrugas no es la eliminación de estos músculos, sino controlar esa situación de hipertonía muscular localizada.

Hueso: con la edad se produce una atrofia del hueso maxilar superior, reduciéndose la altura del arco cigomático (ese hueso que marca la forma del pómulo y que actúa como una percha o sujeción para todo el conjunto de tejidos de la cara), con un ensanchamiento de la cavidad orbitaria y un efecto de flacidez facial más importante incluso que la pérdida de colágeno en la piel.

Ligamentos suspensorios: si bien es verdad que toda la anatomía es importante, el conocimiento profundo de los ligamentos suspensorios faciales es aún más importante cuando queremos hacer un rejuvenecimiento facial óptimo. Estos ligamentos de sustentación son los puntos de anclaje de los que “cuelga” todo el tejido facial y el mallado de colágeno, así como el origen de las diferentes líneas de tensión o vectores de fuerza. Hoy día es imposible realizar un tratamiento facial de rejuvenecimiento sin tratar la flacidez por medio de vectores.

 

¿Cómo puedo frenar o controlar el envejecimiento facial?

A la hora de iniciar un tratamiento de este tipo (como cualquier otro tratamiento médico) es de vital importancia una valoración minuciosa y personalizada de cada paciente, en la cual estudiamos sus expectativas, sus motivaciones y en qué punto de evolución se encuentra, para así descubrir cuáles son los aspectos en los que centraremos nuestros esfuerzos:

-Podemos mejorar visiblemente la calidad de tu piel: en este aspecto es probablemente donde mejor resultado pueden dar las técnicas de Medicina Estética sin cirugía, gracias a ciertos inyectables cada vez más seguros (ácido hialurónico, vitaminas, péptidos,…), técnicas de peeling y exfoliación avanzada y, puntualmente, podemos recurrir a ciertas tecnologías de última generación, como la radiofrecuencia o el láser.

Tratar la flaccidez es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos cada día. Siempre me gusta comentar con mis pacientes que “la flaccidez envejece más que las arrugas”. Nos referimos al aspecto que tiene de forma natural un rostro joven, con una correcta distribución de los volúmenes en los pómulos y una constitución más fina en el tercio inferior (definiendo adecuadamente el ángulo mandibular y mentón). Sin embargo, un rostro envejecido se delata por la pérdida de volumen en el tercio medio, que va cayendo sobre el tercio inferior, provocando la aparición de surcos y la desaparición del contorno de la mandíbula.

Relleno selectivo de los volúmenes perdidos: aunque pueda parecer que los rellenos son más antiguos, siguen siendo una herramienta más en el control del envejecimiento facial, siempre en manos de un médico estético experimentado, ya que es muy importante mantener el aspecto natural y relajado en la expresión del paciente.

-Controlar el exceso de tono en los músculos miméticos es otra intervención básica en el rejuvenecimiento integral de un rostro. Este tipo de tratamientos solemos hacerlos con toxina botulínica (coloquialmente conocida como “botox”). Explicaremos a continuación todas las verdades sobre este conocido producto.

 

Ácido hialurónico: ¿elixir de la eterna juventud?

Es una macromolécula que encontramos de forma natural en muchos tejidos (no sólo la piel) y cumple con la importante misión de captar una gran cantidad de agua para mantener la dermis hidratada. Ya hemos hablado en este blog de las características del ácido hialurónico, poniendo el gráfico ejemplo de la rata-topo desnuda africana (link), que puede vivir un promedio de 30 años, diez veces más que otros roedores. Parece ser que uno de los factores que justifican tan extraordinaria longevidad es la altísima concentración de ácido hialurónico que han encontrado en todos sus tejidos, Desde un punto de vista más clínico, la reposición de ácido hialurónico purificado y en altas concentraciones se convierte en un excelente tratamiento para recuperar el brillo de nuestra piel, eliminando las arrugas y dando una textura más elástica.

El ácido hialurónico es un producto completamente seguro y se maneja a diario en las consultas de Medicina Estética para muchos tratamientos: relleno de arrugas o surcos nasolabiales, remodelación labial, bioplastia, hidratación profunda de la piel,…

 

La “técnica de 4 puntos” para recuperar la flacidez facial

Es habitual coincidir con numerosos expertos en que el gran reto al que se enfrenta la Medicina Estética actual es el tratamiento de la flacidez facial. En este aspecto, hemos probado numerosas técnicas quirúrgicas, pero vivimos una etapa en que los tratamientos sin cirugía se imponen por seguridad, por rapidez, por comodidad, y sobre todo, porque aportan un resultado realmente natural.

En Kalos Medicina Estética tenemos el orgullo de presentar nuestra propia técnica para tratar la flacidez facial. La “técnica de 4 puntos” ha sido desarrollada por el Dr. Eduardo de Frutos después de un largo proceso de estudio y está teniendo una gran aceptación entre nuestros pacientes, ya que su aplicación es sencilla, el resultado es eficaz y la posibilidad de hematomas es prácticamente inexistente.

El objetivo de la “técnica de 4 puntos” es producir un estímulo específico en 4 puntos clave de la anatomía facial, que están claramente relacionados con el sostén de los tejidos. Estos 4 puntos coinciden con las inserciones principales de los ligamentos suspensorios faciales, los puntos de anclaje de todo el tejido facial. Estos ligamentos suspensorios son el origen de las diferentes líneas de tensión o vectores de fuerza.

La “técnica de 4 puntos” consiste en infiltrar pequeñas cantidades de ácido hialurónico en estos 4 puntos clave. Opcionalmente, podemos enriquecer ese ácido hialurónico con otros productos estimuladores del colágeno, como la hidroxiapatita de calcio (más clásica) o el dextranómero (más reciente).

El gran reto de esta técnica es recuperar la elasticidad y capacidad tensora de los ligamentos suspensorios faciales, así como aportar pequeñas cantidades de volumen en ciertas áreas del tercio medio facial.

La “técnica de 4 puntos” es una técnica muy costo-efectiva: podemos conseguir excelentes resultados con una pequeña cantidad de producto (entre 1 y 3 ml para tratar la cara completa), y por tanto con un precio muy asequible para el paciente.

Suplementos nutricionales, la belleza está en el interior

Sin duda, la gran novedad que se impondrá en los próximos años es la de complementar cada tratamiento estético con una selección personalizada de micronutrientes o suplementos nutricionales específicos. A nadie se le escapa que una piel bella debe ser una piel sana y bien nutrida. Muchos de los tratamientos que realizamos en consulta tienen la función de nutrir esa piel (el ácido hialurónico o las vitaminas), pero hay muchos nutrientes que deben llegar directamente por el torrente sanguíneo, tales como la coenzima Q10, la vitamina C o la biotina.

Por otro lado, tenemos los polifenoles. Éstos han cobrado gran interés en los últimos años por sus propiedades beneficiosas para la salud, dada su importantísima capacidad antioxidante en su acción para luchar contra el nefasto estrés oxidativo producido por los radicales libres, lo que mejora el rendimiento y la protección de nuestras células.

Esa fusión entre Medicina Estética y Medicina Antienvejecimiento es la clave que debe manejar el médico del siglo XXI. Saber envejecer implica transmitir una imagen saludable.

Kalos Medicina Estética



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