¿Podemos seguir confiando en el botox?

¿Qué pasa con el botox? ¿Sí o no?

Seguramente, el término más popular y conocido en el mundo de la Medicina Estética es “botox”, que es como llamamos vulgarmente a la toxina botulínica. Probablemente debido a la popularidad que ha adquirido en pocos años, la actualidad del botox se ha cargado de falsos mitos y prejuicios, pero intentaré responder brevemente a la pregunta que formulamos en este artículo… ¿podemos seguir confiando en el botox?

La toxina botulínica es una proteína purificada que se infiltra en músculos muy concretos con el fin de relajar la contracción muscular excesiva. Se utiliza para rejuvenecer la mirada, pues su efecto estético es el siguiente:

1.- Eleva las cejas manteniendo su movilidad

2.- Atenúa las “patas de gallo” y

3.- Elimina las arrugas del entrecejo, dejando una frente más despejada.

No se trata de un producto de relleno ni se infiltra en los labios. El gran objetivo de este tratamiento es eliminar el aspecto de cara cansada sin cambiar la expresión natural ni los rasgos del paciente.

¡El botox nos hace más felices!

¡Sí! La toxina botulínica puede mejorar tu estado de ánimo.

Los médicos que tenemos experiencia con el uso estético del botox (en nuestro caso ya son 10 años de experiencia) ya intuíamos este hecho desde hace tiempo. De hecho, investigaciones anteriores ya han demostrado que las personas que se ríen o sonríen con regularidad pueden mejorar su estado de ánimo, pero nos estamos refiriendo a un ensayo clínico que demuestra por primera vez (comparando frente a placebo) que el tratamiento estético con toxina botulínica tiene un efecto real y cuantificado para mejorar la evolución de una depresión.

El artículo en cuestión se ha publicado en la revista Journal Psychiatric Research y está dirigido por el equipo del Dr. Stewart Levine. Se reclutaron 76 pacientes diagnosticados de depresión y sin tratamiento psiquiátrico. Se aplicaron inyecciones de toxina botulínica en el entrecejo a la mitad de los pacientes. A la otra mitad les inyectó un placebo (suero fisiológico). Los síntomas de depresión se redujeron en un 50 % de los pacientes que recibieron el tratamiento y sólo en un 9% de los pacientes que recibieron el placebo.

La explicación a esta mejora, según el director de este trabajo, es que los músculos del entrecejo están diciendo al cerebro: “estamos bien, no nos estamos frunciendo, estamos relajados, por lo que el cerebro también debe estar relajado” y la gente, simplemente, se siente mejor.

¿Cómo elegir una clínica para ponerme Botox?

Me gustaría dar cinco consejos fundamentales que todo paciente debería considerar antes de someterse a un tratamiento con toxina botulínica:

1.- Ponte en buenas manos: asegúrate de que la persona que realiza la infiltración es un médico con formación específica en Medicina Estética. A pesar de los constantes controles de las autoridades sanitarias, aún abundan los impostores que ofrecen botox sin estar titulados.

2.- Un producto de calidad: muchos establecimientos que no son clínicas médicas ofrecen tratamientos llamados botox que nada tienen que ver con la famosa toxina botulínica, lo cual constituye un fraude al consumidor y una agresión al sector de la Medicina Estética. Actualmente hay tres marcas de toxina botulínica legales en España, Vistabel®, Bocouture® y Azzalure®, y en todo centro autorizado para su uso debe haber un registro de los viales utilizados para cada paciente.

3.- La dosis adecuada: déjate asesorar por el médico que efectuará la infiltración, que generalmente te aconsejará un resultado natural o muy sutil. Después de un tratamiento bien realizado, tus familiares y amigos te notarán más descansada y te preguntarán qué crema usas, pero nunca notarán una cara inexpresiva ni una piel acartonada.

4.- Empieza cuanto antes: la edad ideal para empezar a usar toxina botulínica es a partir de los 30 años, no a los cuarenta como piensan la mayoría de los pacientes. Cuando aún no han aparecido las arrugas, la toxina botulínica sirve como medida preventiva y las arrugas tardan más en salir, con resultados mucho más naturales.

5.- Olvida todos los tabúes:

-la toxina botulínica no te dejará inexpresiva, sino que te dará una expresión más alegre y descansada;

-la toxina botulínica no es un relleno, es un modulador de la contracción muscular;

-para su infiltración no hay que pasar por quirófano;

-después de la infiltración de toxina botulínica no se produce ningún efecto rebote que empeore tus arrugas y te convierta en adicta;

-y así un largo etcétera de múltiples rumores y leyendas urbanas. Confía en tu médico estético de confianza. Sólo él sabe si necesitas toxina botulínica u otro tratamiento y sólo él sabe cómo realizar el tratamiento.

Solicita aquí una consulta de valoración con el Dr. Eduardo de Frutos. Esta consulta es gratuita y te diremos cuál es tu tratamiento adecuado.



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